| Ibsen según Daniel Veronese |
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| Escrito por Marita Foix |
| Jueves, 30 de Julio de 2009 13:32 |
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El desarrollo de la civilización venidera de Daniel Veronese. Versión de Una casa de muñecas de Henrik Ibsen. Actuaciones: Carlos Portaluppi, María Figueras, Ana Garibaldi, Marta Bestelli y Roly Serrano. Teatro El Camarín de las Musas.
Actualmente escribo pensando más que nunca en el escenario.Daniel Veronese (entrevista de Jorge Dubatti [1] ) Como antes lo había hecho en las adaptaciones de Chéjov (Tres hermanas y Tío Vania), Veronese desarrolla, en esta reescritura de Una casa de muñecas, una poética de los cuerpos en escena que actualizan la dramaturgia de Ibsen. Hay un desplazamiento de lo individual en Nora [2] hacia el conflicto de pareja. Jorge (Helmer) y Nora vienen de ver en el cine Escenas de la vida conyugal (1973) de Ingmar Bergman, por otra parte los protagonistas de este film, Marianne y Johan, regresan del teatro después de asistir a una puesta de Una casa de muñecas. Veronese confiesa, en una entrevista reciente, haber tomado la referencia de Bergman. Ibsen y Strindberg influyen en la poética fílmica de Bergman, sus citas de estos autores son permanentes. Jorge / Helmer parece reaccionar con toda la carga machista desde el primer momento. Dulce e hipócrita al principio, violento en lo verbal y lo físico al final. Nora pasa de ser una chica superficial e ingenua para sus amigos y sobre todo para su marido, aunque secretamente haya luchado por pagar un préstamo usurario cuando él enfermó. La precisa dirección de actores actualiza cada momento del texto, así la palabra connota en forma muy diferente en el texto de Ibsen y en el de Veronese: por ejemplo, cuando Jorge (Helmer) afirma ¡estamos salvados! hacia el final de la obra, cuando recupera el documento que Nora le firmó a Krogstad, hay en la voz de Carlos Portaluppi una afirmación masculina que excluye la formal pluralidad. Así se va reconstruyendo el texto ibseniano en la inscripción de los cuerpos de los actores, a partir de muchos detalles o como diría Peter Brook, el detalle del detalle. Tanto Carlos Portaluppi (Jorge) como Roly Serrano (Krostag) juegan su apariencia física robustas frente a la delgadez de María Figueras (Nora) y Mara Bestelli (Cristina), no así en el caso de Ana Garibaldi que es una Dra. Rank, inversión que Veronese ya desarrolló en Un hombre que se ahoga (el personaje de Ibsen es el Dr. Rank). Si la obra de Ibsen , de acuerdo con la Poética Comparada, “puede agruparse… en cuatro macropoéticas”, según Jorge Dubatti [3], ésta pertenecería a la tercera, es decir, a la “perfección del drama moderno a través del realismo social (1877-1884)”. Este realismo social también se reactualiza en Veronese donde Nora encarna una perspectiva individual dubitativa con respecto a enfrentar a la sociedad y a su marido. Quizás de la linealidad ibseniana pasamos a la contradictoria realidad actual que nos plantea Veronese. Tendríamos así un realismo social de fines del siglo XIX en Ibsen, el de la década de los 70’ en Bergman y el actual de Veronese.La violencia y el machismo son lo que tienen en común Jorge/Helmer y Johan: hacia el final Jorge reacciona violentamente con Nora cuando ella quiere irse, al igual que Johan con Marianne antes de firmar el divorcio. Lo que no queda claro en la obra de Veronese es si las iniciativas de Nora como sujeto individual van a enfrentar a la sociedad. Diría que queda circunscripto al ámbito matrimonial, luego de la escena de violencia familiar. Nora se convierte en una víctima (imagen de la mujer golpeada). Podríamos preguntarnos si con esta conducta puede realmente cumplir con su resolución de irse de casa y abandonar a Jorge y a sus hijos.Un final abierto, como en Ibsen, pero esta vez con la mano de Jorge sobre la de Nora cuando ella intenta retomar las llaves que Jorge le quitó y decide devolvérselas. [1] Dubatti, Jorge, 2005, El teatro sabe, Buenos Aires, Atuel, cap. 9, p. 201 [2] Para este punto ver la distinción entre individuo y ciudadano que hace el mismo Ibsen en: Dubatti, Jorge, 2009, Concepciones de teatro, Buenos Aires, Colihue, p. 65. Ver también: Dubatti, Jorge, coordinador,2006. Henrik Ibsen y las estructuras del drama moderno, Buenos Aires, Colihue y Dubatti, Jorge, 2006, prólogo a la edición de Una casa de muñecas, Buenos Aires, Colihue. [3] Dubatti, Jorge, 2009, Concepciones de teatro, op.cit, p. 54. |
| Actualizado ( Jueves, 30 de Julio de 2009 13:37 ) |




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